He decidido que mis blogs en español serán escritos en términos femeninos porque tardo mucho poniendo el/la bebe/a etc. Como mi bebé es nena los escribiré en femenino, pero pueden leerse en neutro si quieren cuando no son específicamente sobre Chiara. Si les parece raro y saben hablar ingles, lean los de ingles jaja ya que en ingles existe el neutro.
A todos les toca lidiar con una trepadora en algún momento u otro. El momento en el que finalmente logra subirse al sillón sola, y le brillan los ojos irradiando felicidad y orgullo, es inolvidable. Y una se pone feliz, porque quieras o no significa que ya no hay que escucharla llorar cada vez que quiere subirse al sillón. Creo que en general muchas sentimos en ese momento, la felicidad y el orgullo tanto como nuestros peques, aunque debo destacar que algunas mamás se ponen tristes porque significa que la peque ya no la necesita tanto y esta creciendo.
Lo lograste peque! ya sos una persona que puede sentarse en el sillón a gusto y de manera independiente. Como todo hito de desarrollo, cada logro significa más trabajo para los padres. Capaz ya no necesiten ayuda para subir, pero hasta que dominen bajarse seguirás siendo su compañera en travesuras y tendrás que estar a su lado para ayudarla a bajar. Lo más loco es que rápidamente te das cuenta que lo que fue emoción hace un minuto se ha convertido en temor ya que el sillón se vuelve aburrido y peque TIENE que trepar la silla, la mesa, la mesada de la cocina, el mueble de la tele, la biblioteca, etc. Les preguntas a otros padres y con una sonrisa te recuerdan que como todo lo demás 'esto es solo una etapa que pronto pasará... trata de sobrevivirla y si la ansiedad no te mata...pronto la gorda se aburrirá y juntas estarán curioseando nuevas aventuras y descubrimientos'. Y bueno, como toda madre esperás que la siguiente etapa llegue lo antes posible, por tu bien y el suyo.

Nosotros tenemos una trepadora... y no estoy tan segura de que sea una etapa. Ah... y puede que sea mi culpa aunque si o si también es culpa del padre - genética, genética, genética. Si hay algo que aprendí sobre el amor por trepar de Chiara es que tengo que aceptar su naturaleza y educar a través de ejemplo. Chiara empezó a trepar a temprana edad.. que sorpresa! Como todo lo demás, desde el instante en que se le mete una idea en la cabeza, la práctica de la misma es incesante y estoy casi segura que no va a parar hasta que llegue a la cima del mundo.

Chiara a los 7-8 meses trepando antes de empzar a caminar
Todos sabemos que Justin es un atleta, que de chico fue un terremotito lleno de energía y travesuras. Trepando todo lo que fuese peligroso, escapándose y escondiéndose en lugares llenos de gente y una risa traviesa que, a pesar de dar piel de gallina a quien lo estuviese cuidando, era contagiosa. Dos de mi historias preferidas:
"Mi hermana había venido de visita y estábamos en la cocina preparando la merienda. Justin estaba cerca jugando tranquilo, cuando de repente nos dimos cuentas que estaba MUY callado. Nos pusimos a buscar por toda la casa, al principio riéndonos, pero rápidamente preocupándonos ya que estábamos acostumbradas a sus travesuras. Buscamos encima, debajo y dentro de todo mueble, cuando finalmente escuchamos esa risita traviesa en su cuarto. Ya habíamos buscado allí, pero cuando entramos de vuelta nos dimos cuenta que la risita provenía de donde estaban los peluches, encima de la biblioteca, al lado de la ventana. Por supuesto hubo retos, lágrimas y luego risas, y sobre todo una lección aprendida."
"Vuelvo a casa y la niñera me dice que ya no servía el corralito. Había dejado a Justin en el corralito mientras le preparaba una merienda cuando de repente siente algo a sus pies y cuando mira para abajo ve a Justin sonriendo gateando alrededor de la mesada. Impresionada y sin poder entender como se escapó, lo lleva de vuelta al corralito sin decir una palabra. Mientras se hace la que sigue cocinando, lo mira de reojo y ve que un mini Justin, que en aquel momento no llegaba a los 10 meses, logra impulsarse, levantar su propio peso y lanzar las piernitas por encima de la baranda. Así escapándose del corralito"

Sonrisa Terrmoto
Debería haber sabido que Chiara iba a ser un terremotito.. ah no, pero si lo predije y miren que hubo gente que se ofendió cuando dije que iba a ser una terrible. El tema es que yo era igual. Mi mamá tal vez no tenga tantas historias de terror porque a pesar de mis locuras dentro de todo era obediente. Pero tengo buena memoria y me acuerdo trepar los techos de los jueguitos de la plaza (que en aquel entonces no median 1 metro como los de hoy). Recuerdo las tardes sentadas en el balcón de mi amiga que en vez de baranda tenía una pared y nosotras, sentadas sobre la pared, mateando. También me acuerdo salir a la calle a trepar árboles y comer acerolas y bananitas sentadas en las ramas. En los viajes, siempre pedía la cucheta de arriba, siempre quise una casita en un árbol y por supuesto mi aparato preferido eran las asimétricas porque sentía que estaba volando por encima del mundo. Siempre me encantaron las montañas rusas, me gusta trepar cualquier roca/estatua que veo, y estoy segura que si tuviese el tiempo de escalar realmente lo disfrutaría. Yo soy la amiga del grupo que pide que le saquen fotos al borde del precipicio, la que pone nerviosa a las demás.

Adivinen quien más pone nerviosas a mis amigas con sus travesuras.
Y Bueno, no puedo culpar a la gorda por lo que evidentemente es parte de su naturaleza, pero si podría ser un mejor ejemplo. Cuantas veces me habrá visto subida a un banquito o parada en el sillón para sacarle una foto de arriba. Cuantas veces me habré subido a la mesada para bajar una olla del último estante? Y ella, feliz y sonriendo alentándome jaja

Como creen que saqué estas fotos? Alta no soy...
Si hay algo de lo cual estoy segura es que la Chiara tiene talento y tampoco quiero reprimir su curiosidad. Juro que se habrá caído "mal" al menos de 10 veces y cada vez lloró más por frustración que por dolor, y después de un fuerte abrazo volvió a subirse de donde se había caído. La hemos visto pararse, bailar y saltar sobre el brazo del sillón que tiene como mucho un centímetro más que una viga de gimnasia artística. La vimos hacer flexiones en un pasamanos a los 9 meses. Por más que sueño con una tarde de sábado tranquila leyendo mientras la Kiki juega con sus muñecas, sé que eso no es lo que la vida tiene en nuestros planes. Chiara tiene un equilibrio y un dominio de su cuerpo impresionante, es increíblemente fuerte y no tiene temor. Son rasgos tanto físicos como personales que no quiero reprimir.
Lo que si puedo hacer es aceptar su naturaleza (es decir que no tendremos momentos de descanso), educarla siendo un mejor ejemplo (osea, dejar de subrime a los muebles) y darle un ambiente seguro con amplias oportunidades para que siga explorando y desafiándose! Y ojalá algún dia ambas lleguemos a la cima del mundo! Pero si prefiere hacer cosas tranqui, sin duda no la desalentaremos...

