Hmmm nose que tan dulce será, faltando básicamente una semana lo único dulce que tiene la espera es que suena como la fruta pera... y como las peras son dulces... jaja

No, mentira, por suerte todo bien. Seguimos acá las dos sanas y listas para el Día D. Yo todavía me siento bastante bien! Algunos días más cansada que otros y algunas molestias físicas que bueno, en algún momento tenían que surgir! Creo que mis pobres piernas ya no pueden más con tanto peso, pero cuando se me cansan me siento y pienso en que andar acarreando tanto peso de más, básicamente es como ir al gimnasio... jaja. Así que espero tener unas piernazas al final de esta etapa.

Hace un mes cuando estaba terminando las últimas semanas de trabajo me entusiasmaba la idea de tener un mes entero para disfrutar con Justin y participar de un montón de eventos que hay durante el verano. Lastimosamente sobrestimamos mis habilidades para este ultimo mes de embarazo. En pocas semanas la asistencia a los festivales, las salidas, y los días de paseo, fueron reemplazados por películas, cenas en casa o lugares tranqui, preparativos para la bebé y caminatas al parque o la costanera. En mi defensa... también coincidió con una de las épocas más importantes y difíciles del torneo, así que Justin tampoco tenía “permiso” para andar correteando por ahí haciéndose el loco. Bueno, aunque no fue lo que imaginábamos nos sirvió para relajarnos y compartir de otras maneras.

Hoy por hoy creo que aunque hay días en los cuales el aburrimiento abunda y se extraña la productividad y el desafío laboral, tener un mes de relajo fue una buena jugada. Permitió mantenerme activa (dentro de mis posibilidades), recuperar el sueño durante las tardes, disfrutar del sol y el aire libre, y sobre todo nos regaló un montón de horas para charlar y reflexionar sobre la nueva aventura que está por comenzar.

Como se imaginarán las emociones y la ansiedad siguen creciendo, ya vamos finalizando los preparativos y no queda mucho que hacer, más que esperar. Ojalá no se haga esperar tanto =). Ella sigue loca como siempre, aunque muchos me han dicho que hacia el final se tranquilizan porque no les queda lugar. Ella en vez de tranquilizarse, sigue moviéndose al máximo (y como no tiene mucho lugar para hacerlo, pero decide hacerlo igual, se imaginarán como me siento). El papá, más ansioso que cualquiera. Cada vez que siento un dolor o molestia piensa que ya viene. La semana pasada cada noche antes de ir a dormir estaba convencido que el día siguiente sería "el día" jaja.

En fin, estamos todos esperando y la espera, cuando no hay mucho que hacer, sólo la podés hacer dulce con una bolsa de caramelos…

…o un helado, o chocolates, o tortitas… ya ven como nos trata la espera ;) . 

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