En uno de los primeros blogs, TE O CAFE? EL Dilema De Mis Mañanas, compartí sobre mi amor por el café y el té. Aquella mañana había elegido café y me sorprendió cuanta gente me contacto y dejo comentarios sobre cual es su bebida predilecta y sus sabores preferidos. Mi intención en aquel momento era escribir seguido sobre los tés y cafés que iba descubriendo durante el año, los distintos métodos de preparlos, los sabores, etc. Desde entonces han pasado un par de meses y esta mañana mientras me preparaba una taza de Twinings Irish Breakfast Tea, percibí que aún no había vuelto a tocar el tema. La intención es lo que cuenta, me dije mientras ponía a hervir el agua. Pero, cuando escuché hervir el agua, comprendí que esta frase que suelo escuchar tan seguido, aunque en ocasiones puede resultar cierta, en realidad la mayoría de las veces no es nada más que una excusa para no hacer lo que uno podría y debería haber hecho. Lo bueno es que todavía tengo el tiempo, las ganas y la intención de escribir sobre el tema del té y del café, así que sin postergarlo más, hoy comparto lo que he aprendido sobre el té de hojas sueltas versus el té en saquitos.
La diferencia entre el té de hoja suelta y el té en saquitos tradicionales es enorme y como sé que muchos de mis lectores no tienen todo el tiempo del mundo no los haré leer hasta el final de este blog para decirles que el té de hojas sueltas es mejor tanto en calidad como en los beneficios que uno puede obtener de él. Para los que si tienen tiempo, les recomiendo seguir leyendo para aprender alguito sobre las diferencias y las razones por la cual nos conviene empezar a usar té de hoja suelta.
El té que encontramos dentro de uno de los saquitos tradicionales que solemos comprar en el supermercado es más parecido a un polvillo de té que al té en su forma natural. Cuando las hojas de té son trituradas finamente pierden una gran parte de los aceites y el aroma que dan al té el sabor que lo caracteriza. Además, el proceso de moler las hojas secas hace que una mayor cantidad de tanino sea liberado. El tanino es la sustancia orgánica astringente de las plantas que produce un sabor amargo durante el proceso de infusión.
Las hojas de té necesitan espacio para expandirse al absorber el agua y así liberar todo su aroma y sabor durante el proceso de infusión. Es por esto que algunos de los métodos mas rápidos de preparar un té no resultan en la mejor calidad. El material de la bolsa de té normal no permite que el flujo de agua sea suficiente y la expansión de las hojas esta limitada al tamaño del saquito. Uno no puede conseguir el sabor adecuado a pesar de remojar el saquito entre 2 y 5 minutos y retorcerlo para sacarle la mayor cantidad de sabor posible. Lo mismo ocurre con las bolsitas de té de papel. Al mojarse, el papel se vuelve pesado y se pega a las hojas o el polvillo. También están las bolillas de té, que aunque mejor que los saquitos, no resultan ideales ya que normalmente el tamaño de la bolilla no da suficiente espacio a las hojas sueltas para expandirse. Por un lado el té en saquito es más barato y de vez en cuando más conveniente, pero... vale la pena sacrificar la calidad y los beneficios que el té en su forma natural nos puede dar?
El té natural es alabado en varias culturas debido a todos los beneficios que otorga cuando es preparado correctamente. Cuando las hojas de té tienen el espacio suficiente para expandirse al absorber el agua, el proceso de infusión resulta en una gama amplia de vitaminas, antioxidantes, minerales y sabores. Aprender a preparar y disfrutar el té de hojas sueltas es dejar atrás lo estandarizado y abrir la puerta al mundo de lo artesanal. Mientras que los saquitos de té nos pueden dar un sabor consistente cada mañana, el té de hojas sueltas nos introduce a una experiencia nueva en cada taza. La razón principal por la cual los saquitos de té pueden proveer consistencia es porque para lograr el mismo sabor una y otra vez cada saquito de té incluye una mezcla de hojas de varias regiones y de distintas temporadas del año. Por otro lado el té de hojas sueltas va variando según la estación y las plantas que crecen en cada región, dándonos acceso así a una mayor variedad de sabores.
La verdad que es un poco irónico escribir este post mientras tomo un té de saquito, casi casi me siento hipócrita. Pero, como dice mi cuñada, yo soy medio alérgica a la negatividad y creo que tiene razón, por lo cual me rehusó a compartir las malas noticias y desaparecer. En su lugar los dejo con algo de esperanzas: este mes voy a tomarme el tiempo para investigar y experimentar con los diferentes métodos de preparar el té de hojas sueltas! Voy a averiguar cuáles son los mejores métodos para obtener mejor calidad de forma conveniente. Los mantendré informados a través de este blog. Así que no se preocupen y manténganse en contacto!
