Como han cambiado los tiempos! A.C. jamas hubiese descrito un fin de semana en las afueras de la ciudad como algo espectacular. Y no me estoy refiriendo a las afueras tipo campos, montañas o algún lugar turístico, simplemente a los suburbios que rodean el centro de la ciudad. A.C. Tal vez hubiese dicho que fue un lindo fin de semana, o un fin de semana placentero. D.C. casi me atrevo a decir que fue un fin de semana increíble... paradisíaco. Justin por fin tuvo un fin de semana libre. A.C. hubiésemos aprovechado para hacer algo loco, alguna aventura a último momento, tal vez una escapada a la playa, un viajecito a las Vegas, o visitar una ciudad a la que aún no hemos ido, como Nueva Orleans. D.C. y considerando que los Cavaliers llegaron a la final de la NBA, decidimos ir para Cleveland a visitar a los abuelos y tal vez, con suerte, ir al partido. Nunca sentí tanta felicidad al subir a esa autopista como cuando me di cuenta que íbamos a pasar un fin de semana relajándonos entre familia y amigos.
Las prioridades de uno van cambiando con los hijos. Mis ganas de perseguir aventuras, quedarme despierta hasta la madrugada, viajar durante la noche para llegar a un nuevo lugar a la mañana, pasar un día entero explorando hasta agotarme, temporalmente han sido reemplazadas por una constante búsqueda de momentos de tranquilidad, una tarde o noche de relajo, buena comida, un fin de semana de no hacer nada en la casa y las constantes ganas de finalmente conciliar el sueño, que últimamente no es más que un "sueño" elusivo. Considerando que hoy por hoy esto es lo que más quiero y necesito, resulta justo decir que mi fin de semana fue genial... conseguí todo lo que quería y más!
Si hay algo que tienen los "suburbios" para ofrecer, es tranquilidad... el silencio relajante que te permite por un segundo respirar profundo y escuchar el murmullo de las hojas al soplar el viento, disfrutar el sonido de la naturaleza. La libertad de las casas espaciosas y los jardines con espacio para correr. El ritmo de vida lento que invita a sentarse y relajarse.
Chiara se portó genial! Hasta durmió en la practicuna sin pasarse a nuestra cama ni una vez. Por las mañanas, como siempre, se despertó cerca de las 6:00. Juntas bajábamos a la cocina donde la abuela y Guiness se ocupaban del "turno matutino" mientras yo felizmente volvía a dormir hasta que Kiki estuviese lista para dormir la primer siesta del día. Comooooo? Si!! 3 días consecutivos logre dormir hasta las 9:00-10:00 de la mañana? Relamente... Glorioso!!

Guiness es el perro. Chiara y él se llevaron muy bien! Cómo le gustan los perros a la gorda.. y bueno a quien no le gusta Chiara ;) jajaja. Al principio, a Guiness le costó un poco acostumbrarse a la idea de que tenía que compartir a "su mamá" pero en unas horas ya estaban a los besos. A veces Chiara se hartaba de que la persiguiera pero la mayor parte del tiempo se la pasó riendo y tratando de atraparlo.
El tiempo decidió cooperar. Pasamos casi todo el día en el jardín y creo que probablemente fue lo más relajante que hice en meses! Chiara estuvo horas gateando y jugando en el pasto. No se aventuró tanto como en los parques de Toronto porque el pasto era más largo y acolchonado jaja se ve que no le era tan facil gatear/caminar en un pasto tan blando, pero igual la pasamos genial!
Como pueden ver, la abuela le compró una piletita! Allí anduvo chapoteando, gritando y entrando/saliendo del agua mientras yo tomaba sol, sacaba fotos, y disfrutaba las sonrisas.

También jugamos con burbujas! La verdad que estuvo más confundida que divertida, pero ya se acostumbrará. Lo que si disfrutó bastante fue hacer burbujas de saliva jajajaja

El Sábado vinieron a comer un montón de amigos. Chiara anduvo jugando con una beba de la misma edad y todos los que esperaban conocerla o volver a verla se mataron de risa con el "show de Chiara". La pásamos tan bien que no tuvimos mucho tiempo para andar sacando fotos.

Por supuesto si tuvimos tiempo de hacer una sesión de fotos antes de volvernos y el fondo perfecto fue un deposito con forma de establo que tienen en el jardín :).
A Chiara no le entusiasmó tanto la idea, pero por suerte cuando nos sacamos fotos las dos juntas le puso un poco más de onda y decidió cooperar... un poquito jaja

Muchísimas gracias a los abuelos Morrow por dejarnos disfrutar de un hermoso fin de semana y hacer que sea exactamente lo que necesitábamos Justin y yo: un fin de semana de descanso y relajo!! Ya estamos soñando con las próximas mini vacaciones!
