Amsterdam comenzó como un pueblo de pescadores en las marismas y pantanos del río Amstel. Con el fin de construir sobre un terreno húmedo e inestable los colonos instalaron cimientos de madera de pino hundidos profundamente en el "barro". Las viviendas se construyeron pegadas unas a las otras para que puedan "apoyarse" entre si. Hoy podemos ver que algunas se inclinan hacia adelante y otras para los costados. Algunas casas se están hundiendo y otras se hunden de un solo lado. Aunque de cierta manera este efecto crea un mundo deforme, para mí es bastante encantador. Pero me imagino que para los que viven en está zona es una gran preocupación y a veces un dolor de cabeza.
