Como al día siguiente teníamos que volver a eso de las 17:00 sabíamos que tendríamos menos de 24 horas para ver toda la ciudad, así que comimos una pizza rápidamente y paseamos por las calles de la ciudad. Nos matamos de risa viendo a la gente pasar (sábado de noche en una ciudad farrista), disfrutamos de las luces y decoraciones de navidad y después de un par de horas decidimos volver al hotel para descansar y aprovechar el día siguiente al máximo.
